Confesiones de los propietarios del hotel gay en Montevideo

Todos estos años han sido de una gran satisfacción de parte de todos los huéspedes (más de 3000) que han pasado por el hotel.

Muchos de ellos han querido dejar sus comentarios, opiniones, y compartir con otras personas sus experiencias, alegrías y fantasías.

IDAHO-17.05.13

Algunos han descubierto sus necesidades y sus deseos compartiendo con otras personas, sus días de vacaciones. Otros han conocido a sus actuales parejas.

En este blog podrás leer sus comentarios, como ha sido su vida, sus sueños y sus vidas actuales.

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La primera vez que besé a un hombre

Mi primer beso a un hombre

Amor entre hombres

Beso entre hombres

Comienzo aclarando que no era mi primera relación con un hombre.

Cuando tenía 18 años solía ir al centro de la ciudad después de estudiar pues me gustaba mucho ir al centro a caminar,  solía cada tanto sentarme en alguna plaza para descansar pues caminaba mucho, me gustaba ver a la gente caminar, observar que hacía, con quienes iban acompañadas, como iban vestidas, ver a la gente en las plazas como se comportaban, ver a las parejas jóvenes o las mayores, pero más que nada siempre me interesaban las personas mayores, mayores de 50 años, me excitaban los hombres mayores, con panza, pelo canoso, entre pelados o pelados; si un hombre mayor me miraba me ponía como loco, me empezaban a traspirar las manos, no podía disimular lo excitado que me ponía.

Un día sentado en una plaza pasa un señor de unos 60 años, me miro y pensé… pues no está nada mal, el señor dio un vuelta entera a la plaza y termino sentado a mi lado, resultaba ser un señor  de mi misma nacionalidad que vivía en Canadá, pues comenzamos a hablar y los dos nos dimos cuenta que era lo que nos gustaba sexualmente hablando claro, nos levantamos del banco y comenzamos a caminar, cuando llegamos a un sitio me dijo… quieres entrar?

Nunca había entrado a un hotel, pues entramos, comenzamos a quitarnos la ropa y en un momento comenzó a besarme todo el cuerpo hasta que llego a mi boca, empezó a besarme en la boca y me gustó tanto que volvimos a repetir  dos días más tarde y así  una o dos  veces a la semana durante un mes, pero lo peor fue cuando me dijo que tenía que volver a Canadá donde vivía, me sentí  muy mal, me dije que nunca más lo vería, eso me molestaba mucho, fue mi primer beso a un hombre.

Mis padre me notaron muy deprimido, casi no comía, estaba muy mal, ya no lo volvería a verlo, pues resulto que al año siguiente lo veo caminando por el centro de la ciudad y ya no quise volver a estar con él,  y resultó que él me reconoció  y me habló en la calle, me dijo que me conocía, que habíamos estado juntos el año pasado, pero yo no quise reconocerlo y no quise volver a estar con él, fue la primera vez que besé a un hombre, fue la primera vez  que acaricie a un hombre, fue la primera vez que un hombre me acarició, no quería pasar por lo mismo para después perderlo, pues me quede con el recuerdo de  ese primer beso que tanto me gustó, mi primer beso a un hombre.

Más historias de amor

beso entre hombres

Hechizo de amor

Historias de amor entre hombres – Amor en el lago

Mi primera experiencia gay en el lago

Maravillosos momentos vividos en el lago

Amigos compartiendo momentos de desnudez en el lago

Cuando tenía 14 años un amigo me llevó a un sitio donde iba mucha gente a bañarse, era un  pequeño lago cerca de mi casa.

Allí había mucha gente de todas las edades, yo no sabía nadar pero iba con mi amigo porque quería aprender.

Cuando llegamos a la orilla ví  que a unos metros de la orilla  había un hombre de unos 45 años, grande,  negro y robusto al cual conocían todos. Era un hombre muy guapo de un bonito color café. Estaba sobre un flotador que era una goma de camión.

Este hombre, viendo que yo no me  atrevía a entrar en el agua,  me dijo que podía entrar que él me prestaría el  flotador en el cual él estaba pero   me dio miedo y no lo hice.

Al cabo de un rato fuimos a una  parte del lago donde había una  roca sumergida  donde la gente se ponía de pie  porque no era profundo,  ahí sí que me metí  porque se hacía pie.

El hombre del que antes hablé, el negro y fornido, estaba de nuevo allí y me dijo: vamos a jugar a un juego :  abre las piernas y yo pasaré por debajo de ti bajo el agua.

Así lo hice, abrí las piernas y él se metió bajo el agua y paso por debajo de mí;  lo hizo varias veces  y en un momento el roce de este hombre pasando debajo de mí hizo que empezara a tener una erección.

Me estaba rozando de una forma muy extraña, yo pensé que era por su cuerpo robusto, era muy robusto, poco a poco empecé a sentirme muy excitado y me di cuenta que no era un simple roce cuando me tocó con una de sus manos el pene .

Después  de tocarme una vez y  ver que yo no reaccionaba  de  forma negativa me agarró el pene y ya no  lo soltó.

Pero el juego no terminó ahí, él robusto negro volvía a pasar por entre mis piernas una y otra vez  hasta que termino haciéndome una mamada bajo del agua.

Yo estaba supercaliente mis hormonas de 14 años estaban desatadas , el negro me invita a irnos de allí, fuimos en  medio de un  campo  cercano rodeado de cañaverales que impedían ser vistos desde fuera.

Estuvimos no menos de una hora, me hizo disfrutar brutalmente, tenía una boca muy buena y mejor culo.

Me la mamó largamente disfrutando y haciéndome gozar  como un loco y después disfruté de su culo  hermoso, duro y complaciente.

Volvimos a ese sitio en el medio del campo por lo menos una vez a la semana, durante todo el verano y así durante tres  veranos seguidos, fue mi primera relación con un hombre.

Autor Julio P.

Más historias de amor entre hombres

El hechizo

Dos hombres besándose

Historias de amor entre hombres – Embrujo de amor

Amor entre hombres

El cariño y el afecto muchas veces pueden más que el sexo …

Me llamo Juan y tengo 25 años bien aprovechados. Soy alto, de cuerpo fuerte gracias al gimnasio en el que me castigo todos los días , espaldas anchas y brazos y piernas fornidos. Creo que no estoy mal y el éxito que tengo con las chicas, un poco me lo confirma. También, soy un poco creído, he de reconocerlo, y me gusta que sentirme admirado por mi físico.

Estoy en el último curso de carrera, tengo una novia muy guapa con la que llevo saliendo, ya cuatro años, y el futuro se me presenta llano y  prometedor, o eso creía,  matrimonio, trabajo en la fábrica de mi padre y una vida por delante para disfrutar.

Mi historia empieza aquí

Vivo en un bonito barrio de la ciudad de ……….cuando  en la calle que vivo con mis padres, muy cerca de mi casa, abrieron una tienda esotérica. Imágenes, velas, inciensos, amuletos de buena suerte, cartas de Tarot etc. A mí esas cosas siempre me han parecido una tontería pero como solía pasar por allí con mi novia, me paraba con ella muchas veces en el escaparate  para curiosear . Ella sí era aficionada a estos temas y estas cosas le encantaban.

En una ocasión ella quiso entrar para comprar unos inciensos. El propietario, nos atendió muy amable. Se trataba de un hombre de unos cuarenta años, moreno, de aspecto agradable y tez morena, pelo negro y bonitos ojos castaños. Se diría que  era turco.

Como aficionado al gimnasio que soy me fijé en sus brazos fuertes, anchas espaldas y su planta, este hombre es aficionado también al gym, pensé. Hicimos las pequeñas compras  que quiso mi novia y salimos.

Al estar tan cerca de casa de mis padres, necesariamente pasaba muchas veces por delante de la tienda. Así que pronto empezamos a saludarnos.

En una ocasión que pasé por allí él me saludó y me invitó a entrar; Voy a preparar un té, te gustaría compartirlo conmigo? Me preguntó. Dudé un momento pero acepté. Después me alegré de haberlo hecho, la conversación de este hombre era interesante y amena, había viajado mucho y sus historias me resultaron interesantes y entretenidas. Había algo además en el aire, un aroma un ambiente que sin saber porqué me hacía sentir muy a gusto.

A partir de ese día las veces que pasaba por allí y no estaba ocupado con clientes, entraba y compartíamos un té o simplemente una conversación en la trastienda. Empecé a buscar las ocasiones de visitarle, me sentía muy bien con aquel hombre. Sus historias su acento ,su agradable compañía, su simpatía. También sin saber porqué empecé a ocultar a mi novia esos encuentros. Porqué? … no lo sabía!

En una ocasión estuvimos hablando de los filtros de amor, de los amarres, él me hablaba de las formulas, de los rituales , yo le decía que era escéptico, que esas cosas no existían y así estuvimos disertando amigablemente riendo y bromeando.

Y así se iba afianzando nuestra amistad. Pero yo cada día estaba más deseoso de que llegara el momento de encontrarnos y compartir el tiempo con él. Así que después de estudiar cerraba mis libros y me acercaba a la tienda a charlar.

En una ocasión se hizo bastante tarde y él me dejó un momento en la trastienda para cerrar el negocio y apagar las luces. Como estaba demorando un poco me puse a ojear los objetos cartas y demás artículos que se hallaban expuestos en las estanterías. Estas estanterías estaban dispuestas de modo que formaban pasillos no muy anchos. Y aquí sucedió algo que yo no esperaba. El Turco como yo lo llamaba me pidió paso para acomodar unos objetos que se encontraban en el pasillo en que yo estaba; sin quererlo, o queriendo, al pasar quedamos uno frente al otro. Mi misma altura, su cara frente a la mía sus ojos frente a los míos, sentí su aliento en mi cara sus ojos que me miraban dulcemente. Un fuerte calor subió por mi cuello, me flaquearon las rodillas y de repente me encontraba abrazado a él besando sus labios revolviendo sus cabellos con mis manos, un fuego me abrasaba la entrepierna. Nos acariciamos apasionadamente, nos besamos con furia como si quisiéramos devorarnos. Nuestras manos se entrelazaban y se soltaban para seguir explorándonos, los fuertes muslos sus nalgas, duras como una piedra, su pecho velludo y fragante. Y así seguimos besándonos, acariciándonos, descubriendo nuestros cuerpos hasta llegar al éxtasis.

Después de la batalla seguimos abrazados acariciándonos con ternura y cariño durante largo rato. Finalmente nos separamos.

Aquello no había sido un polvo loco e inexplicable, estaba enamorado.. Mi futuro ya no era llano y previsible como lo había sido y me sentía en un mar de  dudas.

Solo tenía una cosa clara: Cada día después del estudio, que llevaba a duras penas, me dirigía a la tienda del Turco y allí nos amábamos hasta caer rendidos. Nos prometimos amor eterno y empezamos a hacer planes para el futuro, todo entre dulces besos y caricias.

A partir de ese día la relación con mi novia se enfrió como por encanto; nuestra relación se deterioraba a pasos de gigante A duras penas podía disimular la frialdad con mi novia de lo cual ella evidentemente, pues no era tonta, se daba cuenta. Me preguntaba qué había pasado, que me pasaba a mí , la pobre estaba desesperada.

Tanto es así que ya sin saber qué hacer y sin conocer mi relación con el Turco se fue a la tienda esotérica, había decidido comprar un filtro de amor y encargarle  un amarre urgente para recuperarme. Así se lo expuso al Turco quien aceptó el encargo y en ese mismo momento respondiendo a la urgencia del asunto  le hizo los rituales requeridos; por lo largo de éstos la invitó a tomar un té mientras todo ello se llevaba a cabo. Finalmente, terminados los ritos  , pagado el precio y habiéndose hecho muy tarde ella salió atolondradamente de la tienda cayendo de bruces sobre un chico que pasaba por delante.

Mi novia dejó de llamarme, lo cual agradecí y así fue pasando el tiempo  disfrutando aquel amor apasionado que había cambiado por completo mi vida.

Porqué, como por encanto, se enamoró de este chico apenas conocerlo y se prometió con él olvidándose de mi rápidamente no lo sabemos….o sí.

Hechizos Mágicos

Gran exito en la fiesta de Fin de Año

Estamos sumamente felices porque la fiesta de Fin de Año ha sido un éxito. Tal es asi que los huéspedes y nosotros bailamos haciendo trancitos por la terraza, luego de haber enviado al cielo fuegos artificiales y habernos divertido a la grande.

Con nosotros ha estado Kyara, que nos ha motivado con su glamour y uno que cumplía años ese día y que la ha pasado genial, segun sus propias palabras.

El Hotel La Puerta Negra es un ámbito donde turistas del mundo pueden encontrarse para celebrar y compartir sus fiestas en un ambiente familiar, de libertad y desprejuicio, donde le amistad y el glamour nos dejan unos recuerdos inolvidables.

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Adelgaza comiendo de todo

Historia de 5 amigos

Erase una vez cinco chicos que decidieron viajar a Montevideo. Cada uno de ellos viajaba solo y venían de muy diferentes paises.Dos de Chile, uno de Bolivia, uno de Brasil y uno de Alemania.Fueron llegando por separado a La Puerta Negra y allí  que encontraron? Un español un italiano y un uruguayo. En total se juntaron siete nacionalidades.

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Misterios de la Puerta Negra, esa misma noche estaban compartiendo una botella de whisky, luego salieron de juerga; al día siguiente Andrés preparó un Pisco Sour que también compartieron todos, y salieron de juerga y al día siguiente y al siguiente….. y así sucesivamente.Fueron a  Small Club, a Caín y a Il Tempo .Al alemán se le veía entrar y salir de su habitación muy bien acompañado…pero esa es otra historia….

El Feng Shui

Las chicas también

Pareja de chicas expresando sus afectos

Pareja de chicas expresando sus afectos

Para los que aun no conocen LA PUERTA NEGRA, les cuento que no solo los huespedes extrañan ese hogar.

Algun@s, como yo, hemos cruzado el umbral y el sentimiento tan colmado de cariño y amistad sincera, buena onda, risas, ladriditos hermosos de tomy y lily, … hacen que cuando no estamos alli extrañemos a todos, Dan, Edu, Cesar, Tomy, Lily, las paredes, cuadros, puertas y plantas .. y… y…. el cafecito !!!!!!!!!!!!! besos mis adorados amigos, los quiero, cuenten conmigo cada dia mas.

Silvana